Cambiar una batería es como cambiarle la pipa de gas a la estufa: el cambio en sí es corto, pero lo que separa al que sabe del que no es lo de antes y lo de después. Antes se comprueba que de verdad sea la batería; después se comprueba que la nueva quedó cargando. Es la reparación más pedida del mostrador y también la que más se hace mal.
Los 3,7 V que trae escritos la batería son su voltaje nominal: un número de referencia, no uno exacto. Recién cargada te marca más y descargada te marca menos, así que no te asustes si el multímetro no da 3,7 V clavados. Lo que dice en qué estado está es esta tabla:
| Estado de la batería | Voltaje | Qué se hace |
|---|---|---|
| Cargada al 100 % | 4,20 a 4,35 V | Nada: está llena |
| Carga media | 3,70 a 4,00 V | Nada: está bien |
| Descargada | 3,30 a menos de 3,70 V | Se carga normal en el celular |
| Peligrosa · no usar así | Menos de 3,30 V | Primero revivirla en la fuente; si no sube, cambiarla |
Bajo 3,3 V no se monta así: se revive en la fuente y, si en 30 minutos no sube a 3,7 V, se cambia. A un enfermo que lleva días sin comer no le sirve un almuerzo completo de una: le dan caldito, de a poquitos. Eso es limitar la corriente.
¿Por qué el tope de corriente? Porque la batería toma lo que necesita, pero de ese tope no pasa. Si le metes corriente a las malas, lo que calientas y alcanzas a inflar es la batería que estás tratando de salvar. Y ojo: los 3,7 V son donde paras el rescate, no el tope de la batería. El tope real es 4,2 V, y en la fuente no te pasas de ahí ni por accidente. Algunas baterías modernas traen en la etiqueta que cargan hasta 4,35 V: ese último tramo lo maneja el cargador del propio celular, que la vigila; tú, en la fuente, te quedas en 4,2 V.
Una batería inflada ya se dañó por dentro y, desde ahí, un golpe o un calor de más la pueden prender. Si está hinchada o deformada, NO la perfores, NO la dobles y NO la cargues: puede explotar e incendiarse. Sácala con calma y déjala aparte, lejos del cautín y de la pistola de calor, mientras terminas el trabajo; después va en un recipiente metálico a un punto de recolección de baterías (posconsumo). Revisa también la pantalla y la tapa: la hinchazón empuja desde adentro y las puede haber despegado o marcado.
Conectas la fuente, mides el pin positivo del conector de la batería y no aparecen los 4 V. Antes de cantar falla, descarta esto: hay equipos que no entregan voltaje al conector hasta que el termistor de la batería les responde. El procesador no pregunta si hay batería puesta: pregunta si hay un termistor que le conteste. Por eso muchos conectores tienen más de dos pines: el positivo, el negativo y el del termistor (y en algunos, uno más de identificación).
En los iPhone recientes, una batería que no es la original o que no se emparejó con la placa hace salir un aviso en Ajustes. El equipo funciona, pero eso se le dice al cliente antes de cobrar, no después.
Para llevarse a la mesa: se mide antes de destapar y se comprueba la carga antes de entregar. Una batería hinchada no se perfora, no se dobla y no se carga; bajo 3,3 V se revive en la fuente (4,2 V máximo y 1000 mA de tope) o se cambia, pero nunca se monta así.
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