Un micrófono es un transductor: convierte presión sonora en señal eléctrica. Tú hablas, el aire empuja, y de ahí sale electricidad. El parlante y el auricular hacen exactamente lo mismo, pero al revés: reciben electricidad y la convierten en presión sonora. Por eso, si entiendes uno, entiendes los tres. Lo que cambia entre ellos es el tamaño y la fuerza con la que trabajan.
Adentro del parlante y del auricular hay tres piezas y ninguna es un misterio: un imán, que pone un campo magnético fijo y constante; pegada a él una bobina, que no es más que un alambre enrollado; y delante la membrana, esa lámina delgadísima que por sí sola no hace nada, pero que al moverse empuja el aire.
Cuando le llega la señal de audio, la bobina genera su propio campo magnético, y ese campo cambia al ritmo de la señal. Ese campo que varía forcejea con el campo fijo del imán, y de esa dinámica sale el movimiento: la membrana va y viene, empuja y succiona el aire, y eso es el sonido.
Y de ahí sale el porqué de la medida que ya haces todos los días. Cuando le pones el multímetro en ohmios a un parlante o a un auricular, lo que estás midiendo es esa bobina y nada más. Por eso el valor es de unos pocos ohmios y no de miles; por eso un OL quiere decir que el alambre se partió en alguna parte del enrollado; y por eso un cero con pito quiere decir que las vueltas del alambre quedaron pegadas entre sí. No estás midiendo «el parlante» como si fuera una caja negra.
El audio del celular es un traductor de doble vía. Tu voz es una onda del aire; el celular solo entiende números. El corazón de todo esto es el códec.
Y el nombre te recuerda lo que hace: si lo único que hiciera fuera volver números tu voz, se llamaría codificador y punto. Se llama códec porque hace las dos mitades: codifica y decodifica. Codifica cuando recibe la señal eléctrica del micrófono y la vuelve unos y ceros; y decodifica cuando le llegan unos y ceros del procesador y los vuelve otra vez señal eléctrica, para que el auricular o el altavoz muevan el aire.
Las dos mitades viven en la misma pastilla. Por eso, cuando en el plano veas ese integrado, no lo leas como «el que digitaliza»: léelo como los dos caminos que es, el de grabar y el de reproducir. Y por eso, delante del cliente, la primera pregunta útil es cuál de los dos caminos es el que falla, porque no siempre se van los dos al tiempo.
¿Y cómo hace para volver números una voz? Adentro tiene un comparador que trabaja con un voltaje de referencia. Es la balanza del mercado: en un platillo va la señal que llega del micrófono y en el otro una pesa conocida. Si la señal pesa más que la pesa, la respuesta es un 1; si pesa menos, es un 0.
Y ese 1 no es un número que flota en el aire: vale lo que valga la alimentación del códec, por ejemplo 1,8 V. Por eso un códec con la alimentación floja o sucia entrega números equivocados, y eso se oye como distorsión aunque el micrófono y el parlante estén perfectos.
| Pieza | Qué hace |
|---|---|
| Micrófono | Convierte el sonido en señal eléctrica. Los MEMS vienen en dos versiones, analógica y digital; la gran mayoría de los celulares usa la ANALÓGICA, que sí pasa por el ADC del códec |
| Códec | El traductor: convierte señal analógica en números (grabar) y números en señal (reproducir) |
| Amplificador | Toma la señal débil del códec y le da fuerza para mover el parlante |
| Auricular (receiver) | El parlante pequeño de arriba, para hablar por llamada |
| Altavoz (speaker) | El parlante grande, para música, altavoz y timbre |
| Jack o USB-C de audio | La salida para audífonos, cuando el equipo la tiene |
Y un componente conocido en un lugar inesperado: en el códec de audio —o en el PMIC, que muchas veces lleva el códec adentro— siempre vas a encontrar un capacitor volador. Es el mismo componente que estudiaste en las pantallas, y está ahí por la misma razón: generar el voltaje negativo que el audio necesita.
Que el de abajo sea «el de las llamadas» es relativo, no absoluto. El teléfono está configurado para que la ruta del audio sea dinámica y cambie según el caso. Dos situaciones que vas a ver en el mostrador:
De ahí sale una prueba que no cuesta nada y no necesita abrir el equipo: durante una llamada, activa y desactiva el altavoz, y prueba también por los dos caminos, llamada de operadora y llamada por aplicación. Con eso aíslas cuál micrófono está fallando y no cambias uno bueno por haber probado por un solo camino.
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